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Lavado de cerebro

La alienación parental es una especie de lavado de cerebro en la cual uno de los progenitores habla al hijo mal del otro progenitor, sembrando rencor, falsos recuerdos y ambivalencia afectiva hacia uno de los padres, causando en el niño miedo, rechazo, enfermedades psicosomáticas en el menor, llegando hasta el odio hacia el padre o la madre.

Sandra es una médico que está viviendo en carne propia el sufrimiento de que no solamente el padre le ha arrebatado al hijo único y amado, sino que también el sistema judicial con todos sus recovecos burocráticos le han dejado esta herida que no podrá cerrar así le devuelvan al hijo, porque el tiempo dejado de compartirlo ya no vuelve.

Cuando el niño tenía 6 años de edad los padres realizaron una Conciliación Extrajudicial, donde la Tutela la tendría Sandra, la madre; y el padre tendría un régimen de visitas de varias veces a la semana con algunas salidas de fin de semana juntos, con el compromiso de regresarlo el domingo. El padre se comprometía además a que el menor contara con una nana que lo acompañara y un chofer que lo movilizara.

El primero de febrero del 2016 es una fecha que Sandra nunca olvidará: fue el día que el hijo no le fue retornado, fueron trece días de sufrimiento, de soledad y de ausencia. Hasta que decidió armarse de valor e ir a reclamar al hijo amado. El 13 de febrero parecía que estaba cometiendo un delito, se encontró con su hijo y lo regresó a casa, haciendo valer la Ley que decía que le correspondía la Tutela del menor, pero la reconciliación con el hijo se vio enturbiada en la noche porque el padre enfurecido, acompañado de su seguridad, golpeaba fuertemente la puerta durante largo tiempo, retirándose amenazante, solamente ante la presencia policial.

Con el regreso del niño, las relaciones con la madre ya no fueron las mismas, ya había sido envenenado en contra de la madre. El niño empezó a resentirse emocionalmente, con cuadros de ansiedad, onicofagia, mareos, distractibilidad que requirieron ayuda profesional psiquiátrica. El niño se tornó irritable con la madre y algunas veces dice que ya le está creyendo lo que le menciona el padre.

El 26 de agosto de ese mismo año el padre incumple nuevamente con retornar al niño al lado de su madre que ha desarrollado una exacerbación de su fibromialgia. Con anterioridad el padre había llevado a su hijo a delegaciones policiales para dejar constancia de que el niño no quería regresar a casa de la madre y el 31 de agosto fue llevado a realizar una Pericia Psicológica acompañado del padre, del chofer seguridad, de

otro seguridad, de dos nanas, y de la hermana del padre. El niño mencionó a la psicóloga que no quería ser llevado por la fuerza por la madre.

Sandra, con sus labores de médico no ha descuidado a su menor, y en las oportunidades que ha tenido ha ido a ver a su hijo al colegio y algunas pocas veces ha podido hablar a solas con el menor. Está convencida de que el Poder Judicial le ratificará la Tenencia, ya no quiere traer al niño en contra de su “voluntad”, comprende que con el dinero que tiene el padre, puede proveerle más cosas de las que ella podría darle. Aunque ella oficialmente tiene la Tenencia, ha comprendido que el niño ha sufrido un “lavado de cerebro” y que por el momento es preferible esperar a que se resuelva favorablemente por la vía judicial, que actualmente está vilipendiado y con muchos fallos controversiales.

Sandra sigue trabajando, le sigue enviando mensajes de amor y de cariño a su hijo sin tener la certeza de que llegarán a su destino. Igual trata de visitarlo en el colegio que ha resultado ser un territorio neutral. Igual lo ama.

En el caso de tener que elegir, pienso que la mayoría de veces los hijos se desarrollan mejor al lado de la madre y algunas pocas veces en compañía del padre. Es un caso que todavía está por resolverse y para no perder la esperanza, creo que esta vez va a resultar favorable hacia la madre.

Recordar finalmente, que la Alienación parental puede causar a los niños afectados alteraciones muy difíciles de reparar, por lo que todos nosotros, como sociedad en general, tenemos la necesidad y el compromiso de evitar este tipo de Maltrato Infantil.

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